La teología no deber esconder la violencia, afirma la teóloga Nancy Bedford
Publicado en alcnoticias.org
Trinidad Vásquez, MANAGUA, Nicaragua, Noviembre 4, 2006
La teóloga argentina de la iglesia menonita, Nancy Elizabeth Bedford, quien participo en la V Cátedra teológica Jürgen Moltman, en la Universidad Evangélica Nicaragüense, afirmó que el mejor aporte de la teología es ser crítica de la violencia y no esconderla.
Bedford, que expuso sobre “Teología feminista en la misión de la iglesia, en la pos modernidad latinoamericana”, dijo a Radio cristiana Cepad de esta capital, que la violencia es rechazada por la teología porque esta busca la dignidad de la persona humana sea niña, niño o mujer.
Sobre el tema del aborto terapéutico que fue eliminado en Nicaragua, dijo que en su país no se permite y eso no quiere decir que el aborto ha sido frenado, sino que mas bien todo lo contrario, ha aumentado. “Es un tema muy delicado y penalizar el aborto terapéutico no es solución” opinó la teóloga. “Cuando la vida de la mujer está en peligro creo que debe permitirse”, afirmó.
En su disertación, explicó que las teologías feministas prestan atención a los vientos para discernir en que dirección sopla el Espíritu, tarea que no es sencilla, y que requiere honestidad y auto-critica además de un sesgo profético. Una experiencia personal de la disertante ilustró la idea: “En la iglesia menonita a la que pertenezco con mi familia, todos los domingos cantamos juntos una doxología muy linda, pero envuelta en símbolos patriarcales. Durante un buen tiempo me molesto muchísimo, porque sentía que por un lado no la podía cantar con la conciencia tranquila debido al bagaje androcéntrico que conllevaba, pero por el otro no quería dejar de lado la intención de alabanza y de comunión que también aparecía en el texto y en nuestra practica de canto congregacional; me sentía entre la espada y la pared. De a poquito, con mi hija mayor fuimos modificando la letra del himno hasta que logramos un equilibrio que nos gusto: ahora mantenemos el lenguaje trinitario tradicional del Padre, Hijo y Espíritu, pero al mismo tiempo cuando el himno habla de Dios como “él” nosotras cambiamos la letra y nos referimos a “ella””.
Para finalizar su exposición ante alumnos, profesores y teólogos, la profesora argentina enfatizó “la posibilidad de estar en la comunidad de fe como madre e hija, habitarla, amarla, y ser formadas por ella, a la vez que cuestionamos y subvertimos desde abajo algunas de las formas que nos parece que no reflejan cabalmente quien es la Santísima Trinidad, me da mucha esperanza para mis hijas, mis sobrinas y todas las generaciones venideras; y la esperanza no avergüenza”.
Nancy Bedford es Doctora en Teología por la Universidad de Tubinga y ejerce como profesora de teología aplicada en la cátedra Georgia Harkness del seminario metodista Garrett-Evangelical, en Chicago, Estados Unidos.
- Posted by N. Bedford at 01:27 am
- Permalink for this entry
- Filed under: Otros blogs
- RSS comments feed of this entry
- TrackBack URI
Es muy importan en esta epoca de tanta violencia, poder desenmacararla sin temor a los violentos pero si con mucho temor de Dios si queremos acultarla.
Para mi es de mucha bendicion haber podido encontrar esta pagina… Muchas Bendiciones y adelante.
Qué ánimo leer que alguien también siente que está entre la espada y la pared en estas cuestiones. Me gustaría leer la letra de esa Doxología! siento como caricias al corazón cuando leo tus palabras.
Gracias!
Melisa, córdoba (arg)
Hola Melisa:
Gracias por lo que me decís. ¿Sos cordobesa? Mi marido también (y yo semi-cordobesa, de las sierras). Hay gente muy interesante haciendo teología allá en Córdoba.
Nancy
Gracias, Walter. - Nancy
hola nancy…
uhmm… en chicago? mandame un mail y te digo por donde ando yo
saludos a daniel
j o r g e
Profesora:
Vi que va a presentar en el 1er Congreso de Teologas Latinoamericanas y Alemanas y tuve un minuto de locura. Pense en la posibiblidad de ir pero no me es posible. Espero que sea una excelente reunion.
Ileana Garcia-Soto
Ileana: ¡Todavía no es tarde para que vayas al Congreso! ¿En serio que no podrías? Creo que te gustaría mucho. Un fuerte abrazo, Nancy